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martes, mayo 21, 2013

Querer o necesitar. Construir o comprar

mi hijo aún no diferencia muy bien el trecho que existe entre "querer" y "necesitar"... "necesito que me compres ese juguete", "necesito comerme un dulce"... en el fondo el dice "necesito" cuando "quiere" algo.. creo que es una diferencia que en estos tiempos de hiperconsumo, los "niños mayores", alias adultos, no logramos entender... Necesitamos la última tecnología y el último coche, necesitamos viajar, necesitamos X o Y... 

Hemos confundido la necesidad con el querer... claro, es más fácil, pues esas necesidades las podemos solucionar comprándolas en el centro comercial, mientras el querer, tenemos que construirlo ladrillo a ladrillo, minuto a minuto... 

al respecto... reflexión de hace 6 años y vigente al igual que hace 50 o 100 años

http://lasmiradasperdidas.blogspot.com.es/2007/02/hermoso-mundo-nos-toca-vivir.html

martes, octubre 04, 2011

Dioses, políticos, horóscopos y economistas


La teoría social de la conspiración (...) es una consecuencia de la desaparición de Dios como punto de referencia, y de la consiguiente pregunta: “¿Quién lo ha reemplazado?”
Karl Popper
.·.
Todo es culpa de los Ángeles Envidiosos. Y lo mismo vale para la vida de todos los días. Como los desastres bursátiles. Se producen porque cada uno adopta una decisión equivocada, y la suma de todas las decisiones equivocadas crea el pánico. Después el que no tiene nervios de acero se pregunta: ¿Quién ha urdido esta conspiración? ¿A quién beneficia?
Y pobre del que no logre descubrir un enemigo que haya conspirado, porque se sentiría culpable. Mejor dicho, como se siente culpable, inventa una conspiración, inventa muchas. Y para desbaratarlas tiene que organizar su conspiración propia.
Cuantas más conspiraciones atribuye a los otros, para justificar su falta de entendimiento, más se enamora de ellas, y las toma como modelo para construir la suya.
Umberto Eco, El péndulo de Foucault.
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Estas dos citas extraídas del libro de Umberto Eco me sirven para escribir sobre algo que va en contra de una gran parte de los comentarios que oigo, leo y escucho sobre la actual crisis económica. Esas voces mayoritarias (¿demagógicas?), argumentan, palabras más, palabras menos, que esta crísis ha sido orquestada, diseñada y ejecutada muy sabiamente por un conjunto de instituciones difusas que quieren poner en jaque la economía de los países, para así obtener más dinero y hacerse cada vez más ricas. En resumen: Unos Ángeles Envidiosos que buscan provecho en el dolor ajeno.  

Sinceramente a mí esa teoría conspiratoria, la verdad que no me convence y eso que a estas teorías conspiratorias siempre les dejo abierta una ventana para que alimenten mi imaginación.
Antes de seguir, quiero aclarar que no dudo que en todo esto esté involucrado un grupo de inversores (grandes, medianos, pequeños y minúsculos) cuyo único interés ha sido aprovechar estos momentos de coyuntura para obtener el máximo de ganancias. Eso no me cabe la menor duda. Pero de ahí, a explicar la crisis como si estos inversores estuvieran coordinados y confabulados contra la sociedad para ganar este round, me resulta casi imposible de creer. La razón me parece sencilla: Organismos que buscan beneficio individual confabulando para trabajar por un beneficio común, me resulta tan raro como una federación de organizaciones anarquistas. Sin embargo, repito, eso no quita que esos inversores estuvieran a la espera de estos momentos, para, como un comando militar, "entrar, golpear y salir".

Y no, no me puedo creer que exista un plan para que todo esto ocurra. Pues muchos de aquellos que en épocas pre-crisis se ufanaban de su gran visión de negocios, de su inteligencia y de lo justa que es la vida al darles las cosas que deseaban. Son casi los mismos que hoy, con su visión, inteligencia y sentido de justicia, se declaran las mayores víctimas de ese complot. Y cuando digo "muchos de aquellos" me refiero sin mayores diferencias a personas, empresas y países. 

Y tampoco me creo que sea una confabulación orquestada por unos pocos para engañar a una de las generaciones con un nivel educativo y una disponibilidad de acceder a la información que, en el papel, les permitiría valorar en sus justas proporciones los riesgos de esas maravillosas oportunidades. Pero esta generación tan bien educada e informada, hizo (¡hicimos!) caso omiso de todo eso, para lanzarse a adquirir hipotecas y prestámos de cosas necesarias e hipervaloradas, con el único pensamiento de "tonto el que no pille". 

Si alguien me pregunta como explicaría esta crisis, le diría que esto es como el vendedor de droga que a la salida de una escuela, buscando nuevos clientes, se dedica a regalar a quien quiera su producto. La única diferencia es que en este caso, no estamos hablando de una escuela donde las personas van a aprender a leer, sino de un colegio donde se nos han explicado los riesgos que la droga tiene. Sí, creo que hay que asumirlo, tomamos la droga de forma voluntaria y consciente de sus riesgos, y eso nos deja con que la única confabulación que existe es aquella que nos hace ser seres únicos en la naturaleza: confabular contra nuestro propio sentido común.

Por eso es que necesitamos la existencia de dioses, políticos, horóscopos y economistas: pues ellos nos sirven para explicar el dolor que causan nuestras propias acciones. Son ellos los confabuladores. Son ellos los únicos culpables de mi dolor. Fueron solo ellos y nosotros no tuvimos nada que ver en la construcción de esta trampa en la que entramos sabiendo que costaría mucho salir de ella. 

Pero no, no solo fueron ellos...


***
Con lo anterior no considero inocentes a las personas e instituciones no cumplieron con su responsabilidad de evitar la existencia de los "vendedores de droga" a la salida del colegio, ni tampoco son inocentes aquellos irresponsables dirigentes políticos, económicos y sociales por la patética forma en que han gestionado esta crisis.

jueves, diciembre 11, 2008

Los deseos pasan de moda

Hace unas semanas se celebró el día de "hoy no compro nada". Ese día, "una estampida de consumidores ávidos por hincarle el diente a las rebajas en el estado de Nueva York asesinó esta mañana a un dependiente de los grandes almacenes Wal-Mart". Este es el mundo.

Saludos y gracias por su compañía.

omch

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Conjugamos verbos y nos ufanamos de nuestro dominio del lenguaje, de nuestras expresiones. Somos capaces de identificar si una conjugación es en presente simple o en pretérito pluscuamperfecto. Dominamos los tiempos, especialmente el presente, pero nos olvidamos del resto. Nuestra conjugación pasa de la primera persona del singular a la primera persona del plural. Del Yo al nosotros sin ningún respiro.Lo que pase entre medio, no me importa. El tú, él, vosotros o ellos, es cosa de ellos, de aquellos, de los otros. Mi tiempo preferido, el presente; mi pronombre predilecto, Yo.

Mira lo que compré, quiero esto, necesito aquello, odio esto y aquello, quiero lo mio. Cuantas veces oímos y decimos esas palabras durante el día.

Necesitamos, compramos, queremos, odiamos. En últimas buscamos algo que no sabemos muy bien que es lo que es, y lo que es peor, no sabemos si realmente hemos perdido algo. Sin embargo, insistimos en buscarlo, queremos encontrarlo.

Intento entender por qué lo hacemos, para que tantos deseos, para que tantas búsquedas. Es que acaso vivimos tan insatisfechos con nuestra vida o tan incómodos en nuestra casa que parece que la única respuesta es que compramos y compramos "para vivir más cómodos, son pequeñas satisfacciones de la vida". Y quizás es cierto, es probable que vivamos incómodos en nuestras casas, pues como el síndrome de Diógenes, acumulamos y acumulamos cosas quitándonos espacio para lo que son las casas: para vivir.

Deseamos y deseamos mal. Deseamos aquello que tiene un valor económico, un valor de intercambio, un valor cuantificable. Deseamos aquello que se pueda vender posteriormente o al menos que pueda ser reemplazado por un nuevo deseo.

Los deseos pasan de moda. Hubo un tiempo todos deseamos y envidiamos los teléfonos celulares, hoy en día el llamar es tan solo una parte del deseo de comunicarnos. Vivimos tan solos que algo tan natural -diría, tan animal, que a fin de cuenta es lo que somos- como la comunicación, se volvió un deseo, una necesidad.

Hemos deseado tanto, que ahora vivimos solos y con nuestros deseos. Sin embargo, nuestro instinto de supervivencia nos ha permitido fabricar, vender y comprar aquello que los satisface. Quizás por eso, el verbo de las últimas décadas haya sido "Comprar".

Compramos, compramos y de tanto comprar, nuestras vidas parece que se pusieran en venta a la espera que venga alguien y nos diga cuanto valemos. Cuanto tienes, cuanto vales, me pareció oír tiempo atrás.

Hace algunos meses una persona puso en venta su vida por internet. Lo que ofrecía no era otra cosa que sus pertenencias, o lo que es lo mismo, lo que habían sido sus deseos satisfechos. Desear y comprar. Nuestros verbos preferidos. En su momento esta persona fue vista como un bicho raro, un loco, sin embargo me temo que si no comenzamos a identificar que es lo que realmente deseamos y que es lo que realmente necesitamos, la historia dirá que él fue un visionario, como lo fue en su momento el primero que se atrevió a salir a la calle hablando por un teléfono celular. Realmente no me extrañaría, la historia la escriben los ganadores, y al paso que vamos, quienes van ganando son los que nos dicen lo que debemos desear y nos ofrecen aquello que debemos comprar si no queremos vivir insatisfechos.

lunes, junio 23, 2008

Quiero ser europeo

Por estos días este espacio cumple dos años de estar al aire y casualmente coincide con las primeras 20.000 visitas -aunque la única casualidad sea el número dos en cada una de las cifras.

Una de las primeras entradas que aparecieron en este espacio era una que se titula "Quiero ser una vaca", hoy, para seguir con el tema planteado en ese texto, traigo a colación este artículo publicado en El País de España. El título podría ser "Quiero ser un europeo" sin que se pierda continuidad en el tema y sin ninguna intención de buscar el chiste fácil. En ambos casos coincido totalmente con los autores, en el tono en que dicen las cosas y las cosas que dicen.

Gracias por su compañía

omchamat


PD1. En otras entradas relacionadas con este tema -y para aportar otros puntos de vista- he defendido el consumismo, he propuesto una receta para limpiar la conciencia, he descrito la democracia es un espejismo que no se deja atrapar o tal vez lo que pasa es que el mundo no es justo y punto.

PD2. Durante las próximas semanas pre-vacacionales la actualización de este espacio no será tan frecuente como viene siendo... de todas maneras seguiré esperando sus visitas.


***

Europa
Enric González 19/06/2008
No aspiro a ser justo, ni siquiera digno. Soy europeo y sólo aspiro a seguir siéndolo. Aspiro a una vida sin sobresaltos. Aspiro a la sanidad gratuita, al subsidio de desempleo, a que mis hijos gocen de la mejor educación posible a un precio simbólico, a una pensión generosa cuando me retire. Aspiro a la máxima seguridad y a unas calles limpias. Aspiro a que el paisaje rural sea hermoso y apacible, y a unos alimentos accesibles y de la máxima calidad. Aspiro a preservar la naturaleza que me rodea.

Ya, ya sé que la política agraria europea, con sus casi 50.000 millones en subsidios anuales, crea un paraíso artificial y frena las importaciones africanas. También sé que aplicamos aranceles sobre los productos más competitivos de los países en desarrollo. Y sé, por supuesto, que de vez en cuando inundamos el mercado mundial con nuestros excedentes alimentarios, y acabamos de arruinar a los países pobres. Pero eso es indispensable para que Europa siga siendo la dulce Europa, con su campiña, su paz social y sus segundas residencias.

Los inmigrantes seguirán llegando, no crean que lo ignoro. Necesitamos bastantes para hacer ciertos trabajos y para aplicar sin grandes conflictos la jornada semanal de 60 horas. Nuestro objetivo ahora, como europeos, consiste en ponerles las cosas difíciles a los clandestinos, o sea, a esos que de momento no necesitamos. Que sepan que Europa, la cumbre de la civilización, sabe ser dura cuando conviene. Que sufran el desprecio, el encierro y la deportación. Que se vayan a otra parte. Resulta desagradable, por supuesto. Pero es indispensable para que Europa siga siendo la dulce Europa, la Europa que amamos.

Me gustó que el Telediario de La Primera, ayer, no concediera rango de portada a la ley contra la inmigración clandestina, aprobada por el Parlamento Europeo. Tenemos la Eurocopa. ¿Para qué crisparnos? No aspiro a ser justo, ni siquiera digno, ya lo he dicho. Soy europeo.

lunes, febrero 26, 2007

En defensa del consumismo

Hermoso mundo nos toca vivir...
La Gesta del Marrano. Pag. 330. Ed. Planeta, 2003, Buenos Aires.

En un país que depende de su consumo,comprar no es una necesidad, es un acto de patriotismo!

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En estos momentos estoy leyendo La Gesta del Marrano, un libro que cuenta el recorrido físico y espiritual de un médico argentino "contaminado" con sangre judía y que a lo largo del libro lentamente va descubriendo su verdadera religión. Este libro ocurre durante la época más fuerte de la inquisición en Suramérica, época en la cual los virreyes no solo eran la representación del Rey de España en tierra de "naturales", sino que también tenían la oportunidad de garantizar su futuro económico una vez regresaran a la península. Mientras se narran las desventuras del protagonista, también se describen las costumbres religiosas de la época y sobretodo el papel salvaje que jugó la inquisición en el proceso de "civilización" de estos países. Quizás el único punto débil que le encuentro es que parece una defensa de todo lo que sea judío y una crítica frontal a la intolerancia de la iglesia católica. Mi intención con esta entrada no es defender ni atacar ninguna de las dos religiones, sencillamente comentar las reflexiones que me surgen de la comparación hecha por el autor.

La iglesia católica y su inquisición tuvo un papel que con la distancia que dan los siglos, se cataloga de como mínimo de salvaje, y se lo autoasignó por gracia divina y dolor humano. Siendo conocedor de esto no puedo otra cosa que reconocer su hipocresía pasada y su historia reciente y aceptar que no puedo creer en una religión con este lastre. Ahora bien, tengo la necesidad de creer, ¿entre las principales religiones del mundo, que opciones tengo?. El judaísmo, desde mi conocimiento de una persona interesada, pero no experta, en la cuestión religiosa, tampoco me interesa. Su ambiguo y peligroso papel que está jugando en el oriente medio y su influencia en algunas de las decisiones más importantes que se toman en el mundo, por intermedio de los Estados Unidos, creo que no tiene nada que envidiarle a la religión católica en cuanto a como ha ejercido su influencia. La otra alternativa, el islam me parece que una religión que ve como un paso hacía la salvación el inmolarse en un atentado, está en la misma linea de los sacerdotes católicos que se torturaban cada vez que su obispo se enfermaba (si el superior está enfermo es por causa de los pecados de sus súbditos), así que también la descarto*.

Para llenar este vacío espiritual la sociedad moderna me ha construido (o debería decir, "hemos construido") una religión con todos los beneficios prometidos por las otras, pero donde no hay que esperar a la muerte para gozar de sus privilegios, que no me exige exclusividad con otros credos, que no le importa mis gustos sexuales, que para entrar a sus templos no tengo que purificarme, ni tiene fiestas de obligatorio ayuno y le importa muy poco mi vida privada (bueno, le interesa tan solo para saber los productos que uso). Tiene un nombre sencillo y contundente: Consumismo. Sus similitudes con las religiones "antiguas" son increíbles. Durante sus fiestas de guardar (rebajas de temporada) la gente sale por la televisión exultante de haber comprado aquello que no necesitaba al precio que no esperaba (con esas compras habían sido perdonadas de sus pecados). Sus templos siempre rebosantes de una infinitud de productos están siempre listos para satisfacer nuestras tentaciones, parecen el paraíso en la tierra y hecho por medio de franquicias**. El único pecado que existe, como me lo decía hace poco una persona conocedora de la cultura estadounidense, paradigma de esta religión, es ser pobre. Para limpiar este pecado de tu alma (cuenta bancaria) tendrás que hacer muchos esfuerzos y quizás podrás disfrutar del paraíso en esta vida, que es la única que se promete. Esta religión te redime por correo en cada extracto bancario o te condena en cada embargo. Todo por servicio a domicilio o incluso por internet, al gusto del consumidor. Que más se le puede pedir?... . A tal punto llega, que tiene un organismo central desde donde se definen sus doctrinas, comúnmente llamadas políticas económicas, para aquellos países herejes que no conocen la gracia de esta religión.

Con las anteriores ventajas, como no voy a ser un nuevo creyente?... como desaprovechar la oportunidad de tocar el cielo en la tierra en el centro comercial de la esquina mientras pago con mi tarjeta de crédito?.

_______
*No son estas las únicas razones para no creer en una u otra religión, utilizo las más actuales y no las relacionadas con su práctica. Hacerlo, requeriría cada una de ellas un blog entero y tan solo hablo de las que conozco "menos mal".
** En Estados Unidos cada persona tiene a su alcance, en promedio, un millón de productos diferentes. La tentación de la inocencia. Pascal Bruckner. Ed. Anagrama. Barcelona, 2005.

viernes, diciembre 22, 2006

Navidades....

Aguafiestas: col. Persona que turba una diversión: por favor, quédate, no seas aguafiestas. Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe S.A., Madrid.

Ayer mientras caminaba desde mi casa hasta el centro de Barcelona, pensaba que si tomara una foto a las calles de mi barrio no sabría identificar si estoy o no en navidad: la decoración es la misma, la soledad de las calles igual, los mismos coches, las mismas luces que en verano, primavera o en otoño. Todo es igual. En cambio, mientras me acercaba a las zonas comerciales todo iba cambiando, recordándome que si estoy en navidad y los comercios no van a dejar que lo olvide. Con los años me imagino que para poder vivir y disfrutar de las fiestas navideñas me tendré que ir a vivir a un centro comercial donde todo esta decorado y orientado para que disfrutemos en paz, seguridad (muy importante en estos tiempos) y felicidad de los días navideños. Cuanta razón tiene Homero Simpson cuando dice que "en la vacuna antigripal que se da antes de navidad, va incorporado un virus que incita al consumo, sin ese virus las navidades no serían lo mismo".

Con el riesgo de ser un aguafiestas, me encontré este texto de un poeta mexicano, Jaime Sabines. Una crítica a esa sociedad en que vivimos y a las fiestas que cada año celebramos.

Cantemos al dinero

Cantemos al dinero
con el espíritu de la navidad cristiana.
No hay nada más limpio que el dinero,
ni más generoso ni más fuerte.
El dinero abre todas las puertas;
es la llave de la vida jocunda,
la vara del milagro,
el instrumento de la resurrección.
Te da lo necesario y lo innecesario,
el pan y la alegría.
Si tu mujer está enferma puedes curarla,
si es una bestia puedes pagar para que la maten.
El dinero te lava las manos
de la injusticia y el crimen,
te aparta del trabajo,
te absuelve de vivir.
Puedes ser como eres con el dinero en la bolsa,
el dinero es la libertad.
Si quieres una mujer y otra y otra, ¡cómpralas!
si quieres una isla, cómprala,
si quieres una multud, cómprala.
(¡Es el verbo más limpio de la lengua: comprar!)
Yo tengo dinero quiere decir me tengo.
Soy mío y soy tuyo
en este maravilloso mundo sin resistencias.
Dar dinero es dar amor.
(...)

Jaime Sabines

miércoles, noviembre 08, 2006

La España llorada por Alatriste

"Hablamos del siglo XVII (...) El oro y la plata que durante décadas habían llegado por toneladas al puerto de Sevilla desde las minas de América acabaron por hacer de los habitantes de la Península los súbditos más ociosos de Europa: nadie quería trabajar en esta tierra bañada por las riquezas de las flotas de Indias y perdida en un absurdo prejuicio que llevaba a pensar que la "gente de calidad" no debía realizar ninguna actividad manual. Había cundido el hábito de gastar, consumir y exhibir las riquezas, pero no el de producir. De tal manera que la mayor parte de los numerosos objetos suntuarios que adornaban las casas y los cuerpos de la nobleza y la burguesía del reino se fabricaban fuera y eran vendidos aquí por mercaderes extranjeros, italianos, franceses, flamencos o alemanes. Hasta las codiciadas lanas de las ovejas merinas de Castilla y las sedas del Levante salían de nuestros puertos camino de los talleres de ciudades europeas y regresaban convertidos en preciosos y carísimos paños sobre los que se abalanzaban como buitres todas las personas pudientes (...). Mientras que los campesinos, cargaban con casi todo el peso del esfuerzo, no sólo el del trabajo, sino también el fundamental de los impuestos, de los que estaban exentos nobles, soldados y clero."

"La España llorada por Alatriste", Ángeles Castro, pp. 41-44. Revista Magazine, La Vanguardia, 5 de Noviembre de 2006.

jueves, agosto 24, 2006

Gané, me pegaron pero no me robaron....

La noticia:

RUTA VIOLENTA EN SANT GERVASI
DIARIO ADN - 28 Junio 2006
El Apunte
"Gané, me pegaron pero no me robaron"
Pili es del barrio de Sant Gervasi* de toda la vida. Vive con su hija en la calle Padua y el pasado día 25 vivió un episodio de violencia que trae cola. "Tengo pavor, no puedo salir a la calle", señala mientras recuerda lo que le ocurrió. Dos menores la atacaron con tanta violencia que consiguieron tirarla por las escaleras de su portal, arrastrarla unos metros y golpearla. "Querían mi bolso, pero no pudieron conmigo, gané!". Le dieron patadas y golpes "me golpearon por todas pates sin escrúpulos, pero al ver un coche se marcharon". Entró como pudo en su casa y alerto a los Mossos. Después fue al hospital donde estuvo en observación 24 horas. Hoy solo quiere que pase el tiempo para recuperarse.

*Sant Gervasi es uno de los barrios más costosos de Barcelona.

:::::::::::::::::::::::::

Mi mirada perdida:

Despues de leer esta noticia, me pregunto: ¿y para esta señora que significa el perder?... si le dan una paliza, estuvo 24 horas en un hospital, le da pavor salir a la calle y a pesar de todo siente que ganó.... no quiero pensar que necesitaba que le pasara para que sintiera que había perdido!!!, acaso necesitaba que la hubieran matado?.... no creo.... quizas lo que queria decir es que hubiera perdido si le hubieran quitado las cosas?

Hay dias en que se me olvida que en este mundo que avanza y se desarrolla (supuestamente), la vida y la integridad física cada vez valen menos frente a las cosas que compramos sin darnos cuenta. Creo que tampoco somos concientes que para poder sentir la satisfacción que nos dicen los medios que esos objetos nos trasmitiran, debemos vivir dentro de una jaula vigilada por 20.000 sistemas de seguridad para impedir que algún extraño entre silenciosamente a nuestra burbuja, se las lleve y las disfrute sin pedirnos permiso. Si a pesar de todos esos sistemas, alguien consigue meterse en nuestra burbuja, no hay problema!, las ventas de armas están a la orden del dia para defender las cosas que nos dan la certeza que la vida tiene sentido. Pero, y si nos esas roban esas cosas, ¿cual sería el sentido de la vida?. Ante ese escenario desolador, una vida sin sentido, que haré si alguien se atreve a burlarse de mis 20.001 sistemas de seguridad?.. fácil, mis cosas valen mucho y soy capaz de morir y matar por ellas con el arma que me vendieron para sentirme seguro. "Por la vida hasta la vida misma", decia un grafiti en mi unieversidad.

Pero acaso no es esa la premisa de una guerra: "mi territorio/pais/ciudad/religión vale más que mi propia vida, y estoy dispuesto a matar por defenderlo(a)". Quizas el consumismo es sencillamente otra de las tantas guerras no declaradas que hay en el mundo. Uno de los principios implicitos de cualquier guerra es que los valores defendidos son muy importantes, y sacrificar mi vida -y ojala las de los invasores- por la conservación de esos valores, no importa.

Facundo Cabral (compositor argentino) dice que el no sabe si las cosas las compramos nosotros... o son las cosas las que nos compran...
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