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domingo, enero 20, 2008

A grandes problemas, pequeñas soluciones

Mientras escribo esta entrada, por la televisión, por la prensa impresa, por internet, por cualquier sitio donde quepa una imagen y un mensaje, se habla y se cacarean las promesas electorales de las n-simas elecciones de las que soy testigo en España. Así que en ese marco es que escribo estas líneas.

***

No sé desde cuando se viene anunciando que las reservas de agua en Cataluña, y creo que en todo España, tienen unos niveles críticos, pero una búsqueda rápida y sencilla en internet me muestra que las primeras noticias en este sentido son de hace un año. En promedio, los embalses -o pantanos como se llaman en España- tan solo están a un 25% de su capacidad, cuando para estas fechas la media histórica se ha situado en torno al 50%. Esto quiere decir que existe un riesgo real de desabastecimiento de agua. Sin embargo, y para gran sorpresa mía, desde los responsables políticos no he visto el diseño de una estrategia de sensibilización sobre el uso racional de este preciado líquido. Ni siquiera de los partidos que se autoproclaman "verdes" he visto algún gesto importante en este sentido. La pasividad que han guardado las instituciones responsables de gestionar esta posible crisis, me sorprende aún más cuando pienso en las variopintas campañas de sensibilización que he visto en estos seis años que llevo en este lado del charco: "recoja los desechos de su perro" o "Barcelona, la mejor tienda del mundo", tan solo para mencionar un par. Sin embargo no puedo negar que estas dos campañas son importantes, ¿pues a quien le gusta pasear por la mejor tienda del mundo con olorosos desechos pegados a los pies?. En fin. Como en cualquier tienda, hay de todo un poco.

Pero bueno, tengo que admitir que estas mismas instituciones y partidos políticos han planteado respuestas muy coherentes con la sociedad solidaria y responsable en que ellos nos dicen que vivimos: traer agua en barcos desde Francia. Sencillo, efectivo y popular (¿populista?). Son unos genios, hay que decirlo. Pues mientras que ellos garantizan el servicio de agua en nuestras casas, evitan perder votos -los votantes son lo de menos- en medio de esta campaña pre-electoral. Es más, incluso pueden, no me extrañaría que lo hicieran, enorgullecerse de tener respuestas reales a los problemas de la gente. No importa que hace unos años se planteara la misma solución (traer agua en barcos) y que en esa entonces, cuando llegaron al puerto los barcos, tuvieran que desechar toda el agua que traían, pues la pintura de los tanques en que la traían había alterado su sabor. Pero no creo que en esta ocasión vuelva a ocurrir, hoy en día se tomaran las medidas correspondientes para evitar un fracaso como ese, no se nos olvide que estamos en época de elecciones y cualquier error se paga con votos.

En realidad, creo que los políticos hacen todo esto para que los que pueden votar se concentren en pensar con tranquilidad a quien le van a entregar la administración de la ciudad. Pero eso sí, todos les deberíamos estar agradecidos por no diseñar campañas para hacer un uso más eficiente del agua. Que pereza que entre la subida de precios que siempre ocurre en Enero y las compras casi siempre inútiles de la época de rebajas, tengamos que soportar día y noche una campaña que nos diga que el agua es escasa y que es mejor ahorrarla: pues "para eso pago mis impuestos, para que los políticos gestionen bien la ciudad", además, como sugirió un ex-presidente español sobre la medida de hacer controles de velocidad y de alcoholemia en las carreteras: yo ya estoy grandecito para que alguien me diga que debo hacer.

Por eso, desde este humilde espacio, quiero agradecer a los políticos por regalar 650.000 dispositivos economizadores de agua y no decirme que lo mejor es hacer lo mismo con menos agua.

miércoles, noviembre 22, 2006

Corrupción?... todo depende

En la entrada anterior hablaba sobre la relatividad del concepto de lo que es "violento". A propósito de una experiencia reciente y a mi experiencia de cinco años en España, es decir, partiendo de una visión subjetiva y sesgada, me gustaría hablar sobre otro tema que he corroborado su inmensa relatividad: "corrupción".

En Colombia trabajé como ingeniero civil con entidades públicas, privadas y ONGs. Por el tipo de trabajo que tenía (construcción y gestión de recursos internacionales) tuve que enfrentar situaciones en las que me proponían "interpretaciones amplias" de la ley, o directamente dinero a cambio de saltarme su interpretación. Mi cómoda posición (joven, soltero, viviendo en hotel-mamá y recién egresado) reforzado por unos criterios claros sobre como reaccionar frente a esas situaciones, me facilitaron rechazar estas propuestas. Sin embargo colegas que estaban viviendo una situación económica y familiar bastante crítica no pudieron rechazarlas. Esta experiencia, unida a los estudios que publicaron por esa época los medios de comunicación y que evalúan el grado de corrupción de los países, me hacían pensar que la mayor dificultad para el desarrollo es lo extendido que están las prácticas corruptas. En esos estudios aparecen los países europeos como los menos corruptos: Holanda en el puesto 9, Francia en el 18, España en el 23 justo después de EEUU que aparece en el 20, mientras que Colombia aparece en el puesto 59 (último reporte, Nov. 2006). Es decir, cuando llegué a Europa tenía la idea que venía de un país cuya causa principal de la pobreza era su nivel de corrupción, a países en los que su desarrollo pasaba por la transparencia en sus procesos administrativos.

Desde que salí de la universidad me enseñaron es que si un contrato es realizado con dineros públicos y superan una determinada cuantía, se debe abrir un concurso público, abierto y transparente en la cual la menor la menor oferta -de entre un mínimo tres- será la escogida. De esta manera se garantiza el uso eficiente y eficaz de los recursos. Cualquier re-interpretación de estas normas es considerada como una adjudicación anómala, es decir, es un contrato corrupto. En Colombia la forma de "interpretar ampliamente la ley" es que la empresa interesada en conseguir el contrato y la persona que lo adjudica, se pongan de acuerdo para elaborar tres propuestas de las cuales tan solo una es verdadera y que por supuesto coincide con la más económica. De esta manera tanto el contratista como el adjudicatario garantizan se quede "entre amigos". Esta forma de actuar, no generalizada, pero si común en el medio en el que trabajaba me permitía explicar muchas cosas de la situación del país.

Uno de los objetivos que tenía en mente antes de venir a especializarme a este lado del océano era precisamente aprender a hacer las cosas de otra manera. Sin embargo, cuando llegue a Barcelona me encontré con un escándalo político por la construcción de urbanizaciones ilegales hechas con permisos obtenidos con sobornos y me dije: "Igualito que en los cerros orientales de Bogotá". Pero bueno, pensé, eso debe ser la excepción. Después en un debate en el Parlamento de Catalunya, el Presidente de la Generalitat (gobernador) acusó al principal partido de la oposición de cobrar el 3% en comisiones de todas las obras públicas. Igualito que en Colombia con el CVY (Como Voy Yo). Sin embargo, a pesar de las evidencias seguía pensando que eran excepciones a la regla y fueron dos hechos los que me hicieron replantearme sobre lo que se considera corrupto en Colombia y en España. El primero hecho, fueron las cartas que uno de los partidos del gobierno (ERC) le envió a sus miembros, donde se les pedía parte de su salario para las arcas del partido. ¿Que hubiera pasado si una religión hiciera lo mismo? Sería considerado manipulación o disciplina de partido, como fue finalmente argumentado??. El segundo hecho vino de un amigo mío, ingeniero eléctrico, que hace poco me comentaba que su jefe tenia que presentar una propuesta para un "negociado" que iba a hacer con la Generalitat y mi amigo me preguntaba si yo conocía a alguien que pudiera firmar una de las propuestas "no-verdaderas". Después de preguntarle que en que consistía eso de "negociado" y recibir las correspondientes explicaciones, no encontré diferencia con lo que en Colombia me enseñaron que era corrupto.

Revisando noticias sobre este tema descubrí que Suiza hace muy poco le quitó el beneficio fiscal a las empresas que sobornaban a gobiernos para obtener contratos y que en la declaración de impuestos eran presentados como "gastos de representación". Ante esta última noticia desapareció por completo la idea que el desarrollo de estos países se basa en unos procedimientos siempre transparentes, y creció mi duda sobre los juicios de valor que desde los países ricos (o desarrollados, pues siempre son los mismos) se hace a los países pobres sobre su grado de corrupción.

Algunos países tienen normas flexibles de obligatorio cumplimiento y otros tienen normas rígidas de cumplimiento flexible. Quizás la clave del desarrollo de nuestros países se encuentre más en lo primero que en lo segundo.

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PD. En la edición del pasado domingo 19 el periódico La Vanguardia publicó los resultados de un estudio realizado por el principal centro de investigaciones sociológicas de España que concluía que el 93,3% de los profesores titulares españoles procede de la misma universidad. En el Reino Unido es un 17%, y en EE.UU., un 10%.

viernes, noviembre 03, 2006

Perder es ganar un poco

"No hemos ganado, pero hemos resistido con gran dignidad y volvemos a tener la llave de la gobernabilidad", Josep-Lluis Carod-Rovira, presidente de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC).

"Perder es ganar un poco". Francisco Maturana, Ex-técnico de la selección de fútbol de Colombia.


Como comenté en una entrada anterior el pasado primero de noviembre, día de todos los santos, se celebraron en Catalunya las elecciones para el parlamento. A diferencia de lo que yo conozco, en España y creo que en la mayoría de países de Europa, al presidente lo elige el parlamento y no por voto directo como ocurre en mis latitudes. Es decir, el presidente no necesariamente viene del partido con mayor número de votos. Me parece como mínimo extraño, que aunque la mayoría de votantes se incline a favor de un determinado partido para ocupar la silla presidencial, el sistema no garantiza que así ocurra. Mi lógica es quizás demasiado sencilla: ¿si la democracia es un consenso de mayorías, por qué en esta estructura no premia al partido más votado otorgándole el poder?.

De acuerdo a este sistema, cuando en unas elecciones ningún candidato obtiene más del 50% de los escaños del parlamento, se necesita que entre los partidos se establezcan "pactos programáticos" -o en otras palabras, reparto burocrático- con tal obtener una mayoría que garantice la gobernabilidad. Esta estructura la interpreto de dos maneras bastante diferentes. La primera es positiva: si todos los partidos que obtuvieron una baja votación se unen y logran sumar los votos necesarios, pueden llegar a tener su "pedacito de poder". Esta es una oportunidad real para esos partidos pequeños para desarrollar parte de su programa. En una estructura de voto directo, como la gran mayoría de las latinoamericanas, las ideas de los pequeños partidos difícilmente tienen un espacio. En muchas ocasiones estas iniciativas se ven opacadas por la sombra de las grandes maquinarias políticas y cuando esas voces llegan al poder, se consideran más una anomalía del sistema que una expresión de los votantes; un ejemplo extremo de esta situación es el de un lustrabotas que llegó al Concejo de Bogotá en las elecciones de 2003.

La segunda lectura que hago de este sistema, es negativa. Cuando yo deposito mi voto -bueno, como inmigrante todavía no tengo ese privilegio, pero desde que llegué si tengo el "derecho" de pagar impuestos- lo hago pensando que estoy expresando mi opinión, pensando que mi voto quiere decir "me interesa que me gobierne este partido". Sin embargo, el sistema convierte mi voto en una autorización para hacer alianzas de gobierno con partidos con los cuales no me sentiría identificado; pero bueno, la política consiste en negociar espacios y posiciones y desde ahí lo entiendo y lo defiendo. La deficiencia la encuentro en el hecho que en determinadas situaciones los partidos con bajas votaciones son los que "tienen la llave del gobierno"; son los que realmente eligen al presidente. Con los resultados de las pasadas elecciones ERC, con el 14% de los votos, tiene la capacidad de elegir quien va a ser el próximo presidente de la Generalitat. Esto quiere decir que el 14% decidirá quien presidirá al 100% de los votantes. Acaso este sistema es una "dictadura democrática de las minorías"?.

Una mirada perdida:

En estos momentos los partidos con mayor número de votantes están cortejando a ERC para pactar con ellos y así llegar a la presidencia. Mientras hay este cortejo, que parece ser más bien un quien-da-más, me pregunto como se sentirán aquellos que votaron creyendo en un programa político, cuando este puede ser "modificado sin previo aviso" con tal de llegar al poder.

lunes, octubre 30, 2006

Campañas políticas...

"The best argument against democracy is a five-minute conversation with the average voter"
W. Churchill

"Democracia: es una superstición muy difundida, un abuso de la estadística"
Jorge Luis Borges


El próximo primero de noviembre se celebran las n-simas elecciones de la que yo soy testigo directo en los cinco años que llevo en España. He visto -en mis casi 5 años de estancia legal y pagando impuestos aún no he votado para instituciones catalanas- elecciones para alcaldes, presidente de España, estatuto (una especie de "constitución" para las comunidades autónomas), presidente de Catalunya, constitución europea y no sé cuantas más. Con ese gran número de "fiestas democráticas" uno podría decir que la democracia funciona a las mil maravillas y que la voz del pueblo es tenida en cuenta de manera efectiva. Sin duda es cierto. Sin embargo hay algunas cosas que me dicen, como lo dije en una entrada anterior, que los números no siempre concuerdan con la realidad. Trataré de explicarme.

Entiendo que una, de las muchas, de las características de una democracia en buena salud es que los partidos que tienen escaños en el parlamento cuentan con garantías necesarias para hacer su campaña, pero esto no siempre ocurre así. En las Ramblas de Barcelona, sitio turístico por excelencia -y que cada vez más evoluciona hacia un nowhere-place- en este momento hay casetas de propaganda política de todos los partidos con representación parlamentaria menos de uno. Las razones que se dan, y que desafortunadamente no me parecen disparatadas, es que no la instalan porque al día siguiente amanecerían destruidas por grupos radicales. Estamos hablando de un partido que representa al 10% de la población, pero que por miedo a represalias no puede hacer en condiciones normales su campaña. Las ideas de este partido son radicales en cuanto a conceptos como "País", "Nación" o "identidad, pero como le escuché en las pasadas elecciones al ex-candidato a la presidencia de Colombia Carlos Gaviria: "lo radical no se puede confundir con el extremismo"; aunque por la forma que está tomando la democracia a nivel mundial esta diferencia desaparecerá, o por lo menos será más cómodo si se ignora. Si un partido que representa al 10% de la población, no puede hacer su campaña en condiciones normales, no es este acaso un síntoma que algo está mal?.

Ahora bien, si uno de los partidos "tradicionales" tiene problemas para realizar su campaña pre-electoral, que se puede esperar de los movimientos políticos que en un futuro quieren llegar al Parlamento?.

La televisión pública de Catalunya en honor al equilibrio de la información, tiene estipulado el orden y el tiempo que se le puede dedicar a cubrir las actividades electorales de cada partido en función de su representación parlamentaria: a mayor representación, mayor tiempo, no hay representación, no hay tiempo, es sencillo. Esta decisión hace que aquellos partidos con una propuesta diferente a los tradicionales y que todavía no tienen una representación en el parlamento, no tengan un espacio en el noticiero pues para tenerlo necesitan al menos un escaño. Es decir es un círculo en el cual difícilmente se puede entrar o salir (esto para fortuna de los que ya están en el círculo) y que, paradojas de la vida, se parece demasiado al proceso que tienen que pasar algunos inmigrantes para conseguir los papeles que les autorizan a trabajar.

En torno a este último tema, la inmigración, los partidos políticos han hecho muchas propuestas, o mejor, los partidos políticos se han lanzado mutuamente propuestas de toda índole sobre como manejarlo. Las propuestas, como en toda botica, para todos los gustos, pero al respecto ya habrá otra entrada. Por ahora, esperar a ver quien gana.


martes, octubre 10, 2006

Racismo o paranoia...

A continuación una serie de situaciones que he tenido la mala suerte de vivir en estos cuatro años y medio que llevo fuera de mi país y en las cuales he sentido que, por mi origen, he tenido un trato diferente, en pocas palabras, me he sentido discriminado. Las relato sin ningún orden cronológico y tal cual las vivi, o mejor, tal cual las recuerdo:

* Hace un par de meses hablando con un vecino me decía "desde que llegaron los sudamericanos y los moros a este barrio, las cosas no son lo mismo, hay más inseguridad". Como atenuante, tengo que decir que no estoy muy seguro de la salud mental de este vecino. Quizas se debe a que es el único que saluda amablemente cuando te lo encuentras en las escaleras.

* Reunión en el Palau de la Generalitat con altos asesores económicos del gobierno autonómico: "los inmigrantes son una amenaza para la cultura catalana. Vienen, no aprenden la lengua y luego se aprovechan de nuestro sistema de seguridad social". Cuando viví esta situación aún no había salido el estudio que dice que Catalunya necesita en los próximos 15 años, un millón de inmigrantes para mantener su estructura económica. Vamos a ver que es más importante la cultura o la economía.

* Jordi Pujol, presidente de la Generalitat de Catalunya por más de veinte años, dijo en una entrevista que era necesario "vigilar" el mestizaje, porque podría representar "el final de Catalunya".

* Estoy haciendo fila para entrar en un baño público y delante mío hay una pareja de ecuatorianos esperando. Llega una familia española completa (abuelos, padres y nietos) para hacer la misma fila. Al ver que alguien que está dentro del baño se demora en salir dice la madre española: "vamonos que con esta gente no se sabe cuanto se demora".

* En una discusión con varios compañeros de apartamento sobre tecnologías, me dice uno de ellos: "tu cállate, que vamos a hablar los inteligentes, no los latinoamericanos". Luego suelta una sonora carcajada como si fuera un gran chiste.

* En la estación de Plaza Catalunya, la más importante de Barcelona, hace un par de meses roce, sin querer roce el maletín de un pasajero llevaba colgado a la espalda. La persona se giró para mirar que ocurria. Al verme, y a pesar que le estaba pidiendo disculpas por el incidente, me miró de arriba a abajo como si estuviera aprendiendose mi cara, mientras no dejaba de revisar cada bolsillo y cada cremallera de su maletín.

* Con mi esposa mientras buscabamos apartamento para arrendar, y con el fin de obtener unas mejores condiciones, preferimos que ella como española llamara para preguntar precio, ventajas, localización, etc...

* Una pediatra de uno de los hospitales más importantes de España, me preguntó en un tono totalmente despectivo "y tu de que lugar del tercer mundo vienes?"... y luego "y allí tienen coches?".

También tengo que decir, que en mi caso, estas situaciones han sido, con inmensa diferencia, la excepción. Sin embargo, cuando estos "hechos aislados" pero similares a los anteriores le ocurren a varias personas de mi entorno, dejan de ser aislados y es necesario considerarlos en su conjunto.

Es racismo?... ... paranoia?...
ignorancia?... y si es ignorancia, quien es el ignorante?

lunes, agosto 21, 2006

...y lo vas a dejar ahí???

-... y lo vas a dejar ahí, en la calle y de noche??... no te da miedo que le pase algo?

Eso le pregunte a mi entonces novia, ahora esposa, catalana cuando dejó “aparcado el coche” en una solitaria calle cerca del apartamento que yo en ese tiempo compartía con una alemana, un francés y un italiano. Esa noche habíamos salido a comer a un restaurante catalán un plato típico... cargols... cargols????....yo me pregunté lo mismo... pero que son los famosos cargols???... la respuesta era sencilla, caracoles silvestres!!!...

-...pero como, ustedes comen caracoles?... como se les ocurre!.. los caracoles han sido declarados por mi mamá como los enemigos públicos número uno del jardín de mi casa, yo los mataba -le decía a mi asombrada novia- tirándoles sal encima y viendo como se deshacían!!!...

Ella me explicaba que era parte de una tradición y que los mejores eran los que preparaban en Lleida -en español, Lérida, como el pueblo de Colombia. Aún no he podido comprobar que los de Lleida son los mejores, pero tengo que reconocer que los que me comí esa noche sabían “mucho lo bueno” como dicen en Santander (Colombia), cuando uno come esos deliciosos insectos negros, recubiertos de sal, de cerca de dos centímetros de longitud, y que salen del hormiguero pa’la paila... Cuando describía esa deliciosa tradición y le decía que era un manjar de los dioses (la exageración de todo lo nuestro debería ser declarada patrimonio nacional!), la reacción de mi novia no se hizo esperar...

-... pero como, ustedes comen hormigas y fuera de eso tan grandes?... y CULONAS??... como se les ocurre... que asco, si ellas son las enemigas públicas número uno del apartamento de mis padres!... que asco, no mejor, que miedo!!!!

Por supuesto que me abstuve de contarle que después de haber disfrutado del placer de comerlas, muchas veces las patitas o el caparazón que recubre sus órganos internos, se quedaban atrapados entre los dientes por un tiempo, como si fuera una venganza de la naturaleza. Esa sensación la vivió ella en carne propia, cuando hace año y medio estábamos en la plaza central de Barichara y las probó por primera vez. Era lo mínimo que podía hacer, yo había aceptado comer caracoles, ella tenia que acceder a comer hormigas. La foto de ese momento todavía la tenemos como prueba una prueba de valor; claro, ella las probó después de haber almorzado chanfaina y cabrito asado, todo acompañado con la correspondiente chicha... después de eso...

Pero bueno, lo de las diferencias en el comer, van a ser parte próximas entradas. En esta ocasión quería recordar la impresión que me produjo llegar a una ciudad donde la gente además de tener una habilidad especial para “parquiar” en los sitios más increíbles y en espacios imposibles, deja sin mayores riesgos los carros durante muchas noches en la calle... y lo raro es cuando roban alguno!!!... claro que se producen robos en los carros por las noches, pero no es eso lo primero en que piensan cuando lo dejan, tirado diríamos nosotros, en una calle cualquiera sin mayores temores. Esa era la razón de mi pregunta con la que iniciaba esta entrada, pues entendí que la típica expresión de mi papá diciéndome “vaya hijo y le echa un ojito al carro, no vaya a ser que se lo están robando”, aquí casi no tiene sentido y si lo tiene es para vigilar que no le hayan puesto una multa porque el tiempo del parquímetro esté cumplido.

Quizás esa es de las cosas que más gratamente me han impactado de vivir en una ciudad como Barcelona, y creo que es común a muchas ciudades europeas, es la tranquilidad de poder disfrutar de la calle con tranquilidad. Una leyenda urbana dice que una de las formas para saber si una persona que va por la calle es colombiana, es porque mira para atrás a cada rato...

(el periódico La Nación Latina publicó el 13 de Octubre esta nota en su sección de actualidad)

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