domingo, febrero 24, 2008

La ciudad de la furia

En sus caras veo el temor
Ya no hay fábulas
En la ciudad de la furia

La ciudad de la furia - Soda Stereo
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Desde que conocí Barcelona siempre me llamó la atención la escala humana que tiene la ciudad. Es una ciudad que fue pensada y diseñada hace casi 150 años por Idelfonso Cerdà, y que aún hoy, a pesar de los cambios sociales que han habido, sigue mostrando sus virtudes y solidez. Sin embargo, últimamente, y gracias a la excesiva normatividad referida a la convivencia entre sus habitantes, la ciudad humana que tanto me gustaba, está dando paso a la ciudad de las normas y las restricciones. De la ciudad mediterránea, caótica, diversa y viva, se está pasando a la ciudad de las normas y del diseño. Con esto no defiendo la ciudad sin ley, por el contrario defiendo la ciudad de las leyes pensadas para disfrutar de ella y estoy en contra de la ciudad que prioriza la admiración de sus espacios urbanos sobre su utilización. Me imagino que priorizo la vida urbana sobre la belleza urbana.

Este breve pre-epitafio a la ciudad humana que conocí hace 10 años, tiene que ver con un artículo que salió en días pasados en la Vanguardia, que refleja una entrada que siempre me pensé en escribir y que sin saber la razón, nunca lo hice. Cuando leí este artículo me acordé la primera vez que, en una de mis eternas caminatas por sus calles, vi una señal que no pude creer y tuve que verla varias veces y preguntar varias más para confirmar que era cierto lo que entendía. En una esquina cualquiera -ni más bonita, ni más fea, es decir, una esquina de barrio- vi al lado de una señal de prohibido sacar a los perros sin lazo, una señal que tenía un balón con la señal de prohibido. Cuando lo pregunté, me confirmaron mis peores sospechas: no estaba permitido jugar con un balón en la calle.

Este artículo que transcribo, tiene que ver con la muerte de la ciudad pensada para vivir y crecer, y el nacimiento de la ciudad para pasar y observar. Hoy creo que Barcelona ha pasado de una ciudad viva a una ciudad de diseño, de una ciudad con los niños en la calle a la ciudad temática.

En fin. Paz en la tumba de la ciudad que conocí.

omchamat

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Los niños de Barcelona disponen cada día de menos espacios de ocio

Enrique Molina chuta, pero chuta flojo, y su hijo Pau, de 12 años, le devuelve la pelota de goma con una patada un tanto reprimida, en el parque del Escorxador, junto a la plaza Espanya. "Cuando yo era pequeño - relata el padre, de 36 años-, después de que derrumbaran el matadero, esto era un solar con una valla y todos los críos del barrio la saltábamos para jugar a la pelota; luego nos apañamos un agujero para entrar". "Yo los vigilaba desde la ventana de la cocina", dice sentada en un banco su madre, Felicitas, abuela de Pau. El niño pisa prudentemente la pelota mientras una pareja de ancianos se aleja. "Porque por aquella época había hombres que se acercaban a los niños diciendo que eran entrenadores de fútbol, pero era mentira", añade Felicitas.

Aquí los niños no juegan entre ellos como salvajes, juegan con sus padres, con moderación, sus pantalones nunca necesitan rodilleras. "Antes esto estaba lleno de agujeros y taludes, piedras y grava - prosigue Enrique-. Teníamos las rodillas siempre destrozadas. Organizábamos los equipos.

Nos peleábamos. Nos defendíamos de los críos de otros barrios que venían a robarnos el solar, a conquistarlo. Sin adultos. Era un mundo aparte. Ahora es un parque muy bonito, pero algo se ha perdido. Ahora los críos juegan al balón en el colegio, con entrenadores, árbitros, equipación... El pequeño Pau lo confirma. El niño no deambula en pandilla por la ciudad en busca de descampados. Juega al futbito de manera tutelada en las controladas instalaciones de su colegio.

"Es una desgracia - dice el poeta Enric Casasses-. Estamos sacando a los niños de las calles, vivimos en la sociedad del control, el miedo, los coches, el negocio. Las terrazas de los bares y las rotondas de las carreteras son más importantes que los juegos de los niños. El negocio es ya más importante que la diversión de los niños. Yo nací en Sant Gervasi, y cuando era pequeño, entre Gràcia y Via Augusta, y en los alrededores de General Mitre, había muchísimos descampados. Ahora sólo hay edificios, normas, prohibiciones, señales, signos... Todo está regulado, cada centímetro cuadrado de la ciudad tiene una clara función.

Todo es orden y miedo a la libertad. Faltan en las grandes ciudades espacios anárquicos para los chavales -concluye el poeta-, espacios de libertad donde aprender a vivir a base de pedradas, como antes. Ya no hay lugar para la espontaneidad. Y la consecuencia es que los niños se hacen mayores prematuramente. Antes las madres mandaban a los niños a jugar a la calle. Ahora necesitamos centros y organismos con autorización oficial para todo. Los descampados siempre permanecerán en mi espíritu. Estamos perdiendo una cultura tribal infantil de orígenes probablemente prehistóricos".

Aguardar a que los líderes elijan uno a uno a los que formarán sus equipos, sobreponerse a ser escogido tras el chaval que tiene una pierna más corta que la otra, y el positivo reflejo de lo que para uno es una humillación: la superación personal, crecerse ante las adversidades, unir fuerzas contra los abusones... A pocos minutos del parque del Escorxador, en un colegio religioso del Eixample se celebra una jornada de una liga de fútbol sala. Los preadolescentes lucen equipación. Sus gestos - cómo se suenan los mocos regresando de espaldas a la defensa tras lamentar que el chut se fuera alto- son los propios de los futbolistas profesionales. El entrenador increpa al que se desmarca de la táctica y encara individualista un tercer regate. Los padres comentan la clasificación. Los de rojo retrasan la pelota y duermen el partido porque quedan pocos minutos para que se acabe y ganan por uno.

Josep Maria Elias i Costa es el presidente del Col · legi de Pedagogs de Catalunya. "El excesivo tutelaje de los juegos de los niños no trae una mejora de su desarrollo - sostiene-. Antes de los seis años debe imperar el control sobre todas las actividades del pequeño, pero entre los siete y los quince años los niños deben contar con cierta libertad para reforzar la autonomía, la responsabilidad y las herramientas psicológicas para encarar conflictos, aceptar la derrota, pedir ayuda...".

"Los niños - añade- tienen que mezclarse, luchar, competir, medir sus habilidades. Ello los dota de la capacidad de reflexionar por qué no han salido adelante. A mayor control, mayor inmadurez y menos imaginación. Cuando yo era niño, jugábamos a meter las pinzas en los agujeros de los árboles: defendías y atacabas. Entonces las pinzas eran cualquier cosa, por ejemplo una pistola. Ahora, si preguntas a un crío para qué sirven, te dirá que para tender la ropa", argumenta.

"Los niños crean juegos y reglas con cualquier cosa, sólo hay que proporcionarles los elementos - concluye el portavoz de los pedagogos de Catalunya-. Nuestra sociedad padece una exagerada sobreprotección de la infancia, especialmente en las grandes ciudades como Barcelona, porque la urbe es más agresiva, su tráfico más peligroso y en la sociedad de la información uno se entera de todas las desgracias que ocurren en el mundo: el resultado es que uno teme que eso le pase a su hijo".

Seis chavales del barrio del Raval de unos diez años saltan entre berridos la valla del CEIP Collaso i Gil. Juegan a Peligro: "Sólo puedes darle a la pelota una vez antes que le dé otro", "al que le das pierde vida", "tocado, herido y muerto", "los muertos son eliminados y gana el último", "me quito las gafas porque una vez me las rompieron", "hay que colarse porque por aquí no hay sitios para jugar", "hay pabellones pero tienes que pagar", "el Peligro es mejor que el fútbol porque a muchos sus padres no les dejan ir a la calle por la tarde y casi nunca podemos formar equipos potentes", "los bebés tienen sitios con tobogán", pero "allí las madres no te dejan jugar a Peligro", "yo estoy haciendo un plan para colarnos en el Camp Nou", "y yo me voy a colar en tu casa", "no", "sí", "te vas a enterar", "¡todos contra todos!", "¡mi brazo, mi brazo!".

El urbanista Lluís Brau se crió en la plaza Lesseps. "En los cincuenta era una gran explanada sin urbanizar frecuentemente embarrada donde estábamos horas jugando. En otoño venía una feria en la que pasábamos las horas sin un duro. Ninguna plaza, ni la somera urbanización de los sesenta, ni el burdo Scalextric de los setenta, que ahora se sustituye por otro de diseño, llegará nunca a tener para mí el encanto, la funcionalidad ni el uso urbano del antiguo descampado inundable.

En los alrededores había solares vallados donde nos colábamos y montábamos guaridas. Una vez se me clavó una espina de palmera y me tuvieron que poner la vacuna del tétano y estuve varios días sin ir al colegio y...". El urbanista Brau también dice que el protagonismo del coche y la presión del mercado inmobiliario expulsan de las calles a los críos. Añade que el tráfico mata cada año en Barcelona a una cuarentena de personas y por eso a los padres les da miedo que sus hijos vayan solos por la ciudad. Y que la presión del mercado inmobiliario es tan fuerte que la alta rentabilidad económica de cada metro cuadrado destinado a usos privados relega a un segundo plano en el proceso de toma de decisiones los etéreos beneficios sociales del uso público del suelo.

"Ello no debe achacarse sólo al mercado como un ente anónimo que funciona independientemente de la voluntad política - agrega el también urbanista Ferran Navarro-: las instituciones tienen una gran responsabilidad". Hace un lustro, Navarro fue uno de los impulsores de la plataforma ciudadana Recuperem les Places de Gràcia. "Reivindicábamos que las plazas fueran espacios de ocio infantil y no una prolongación de los bares. También pedimos al Ayuntamiento que ejecutara el plan de espacios públicos que había aprobado tras un amplio proceso de participación ciudadana. El plan dotaba a Gràcia del doble de espacios públicos de los que tenía, y de los que tiene. El Consistorio se enrocó argumentando que el plan no era económicamente viable. El problema es que las corporaciones locales recaudan una proporción muy importante de sus presupuestos mediante impuestos de obras. Luego, los promotores urbanizan una plaza insuficiente para las viviendas de nueva construcción que levantan, pero las administraciones se conforman. Los municipios son reticentes a reformar la ciudad consolidada porque son operaciones difíciles que comportan pérdidas de votos a corto plazo. Oriol Bohigas se preguntaba por qué el Ayuntamiento insistía en hacer tantos patios interiores en el Eixample en vez de expropiar una manzana y hacer un gran parque, un lugar de encuentro", sostiene.

Navarro termina diciendo que, a pesar de que en la cultura mediterránea el espacio libre es una necesidad social, "nuestros niveles en este sentido son tercermundistas. Por ley, a cada ciudadano le corresponden cinco metros cuadrados. En Inglaterra son 25. Y el verdadero espacio libre es el que está a cinco minutos de casa, no en Montjuïc o en el Tibidabo. Además, en la ciudad de Barcelona se consideran algunas calles como espacio libre, como se consideraron las copas de los árboles en la época de Porcioles". Pero allí no se juega.

miércoles, febrero 20, 2008

Para comprender mejor

Desde pequeños necesitamos hablar sobre lo que creemos sentir, a opinar sobre lo que creemos saber, a criticar lo que creemos que sienten los otros, o a exigir sobre como se deberían hacer las cosas. Pues bueno, como toda larga caminata comienza con el primer paso, y el camino para comprender que es lo que realmente pasa a nuestro alrededor es bastante largo -por no decir sin fin- propongo hacer un listado de cosas que todos, al menos una vez en la vida y durante el tiempo necesario para aprender la lección, deberíamos hacer para acercarnos a esos seres extraños que no somos nosotros mismos:
  • Para apreciar el valor del agua: quedarnos todo un fin de semana sin conocer el privilegio y el hecho casi mágico que con el simple giro de un aparato metálico salga toda el agua que necesitamos (y la que no también).
  • Para disfrutar de cada trozo de comida que te ofrecen: levantarse un día en el medio de la nada y saber, que a pesar de no haber cenado la noche anterior, durante el día no habrá nada que nos pueda alimentar. Sentir como la sensación del hambre va mutando lenta e irremediablemente hasta convertirse en algo tuyo: primero es una lenta ansiedad, luego una pequeña acidez en el estómago, durante el sueño una posible pesadilla y al despertar un dolor de cabeza que sin ser muy fuerte, no te deja olvidar que desde hace 24 horas no has comido nada. A todo eso le debemos sumar la tristeza de saber que durante todo el día tampoco tendrás nada que comer y que a pesar de tus intentos será imposible no acordarte de de todos los platos que rechazaste por aspectos que en su momento parecían importantísimos: color, olor...
  • Para apreciar la comodidad de una cama: dormir una noche en la calle. Una idea: hacer una fila para pedir un visado a un país donde necesiten inmigrantes pero, a pesar de necesitarlos, ponen todas las trabas para impedir su viaje.
  • Para sentir lo que significa no ser comprendido: un día, solo un día, tratar de comunicarte solo con gestos. No importa lo que digas, ni siquiera si lo que dices ya lo sabe todo el mundo, al final siempre habrá alguien que no te entienda, otros que no te quieran entender por simple y llana pereza, o lo que es peor, te encontrarás con quien te conoce desde hace años, pero por cosas de la vida, te malinterpretará y no te volverá a hablar en tu vida.
  • Para comprender a aquel que hace unos años vivía donde había nacido y hoy, por diferentes circunstancias, es vecino nuestro: A los europeos les sugiero volver a contactar a ese familiar cercano que hace años se fue a "hacer las américas" y no ha vuelto. A los colombianos, hablen con sus padres, tíos o abuelos, e investiguen hace cuanto abandonaron el campo y las razones que los expulsaron a la ciudad. Al final creo que llegaremos a la conclusión que todos somos hijos de una migración producida por violencias económicas o políticas, pero tercamente insistimos en creer que siempre hemos sido sedentarios, cuando nuestra historia nos dice que nunca hemos dejado de ser nómadas. Se nos olvida que la historia la provocan los que viajan, los que se quedan en su sitio, tan solo la escriben. El nómada es un actor, el sedentario, un espectador.
  • Para conocer la riqueza que tienen las cosas pequeñas: vuelve a leer las caricaturas con las que creciste. Te darás cuenta de lo sencilla que puede llegar a ser la vida, pero también descubrirás a aquel extraño ser en que, sin quererlo, te has convertido -pero no por eso un ser mejor ni peor, sencillamente, extraño.
  • Si sales a caminar por la montaña y te encuentras con desconocidos, tiendes a saludarlos. Intenta hacer eso en la ciudad, no en el centro, si no en una calle poco transitada. Seguro que te reirás de lo agresiva que puede llegar a ser una sonrisa o unos "buenos días, como está"...
En fin. Es un primer listado que en mi caso me ha servido para acercarme un poco más a los demás y entenderlos un poco mejor, y lo que es más importante, me ha servido para alejarme de mi mismo y verme con otros ojos. Sin embargo, como lo dije al comienzo de esta entrada, el camino para comprender al otro es largo, pero es más largo, complejo e interesante el que nos permite vernos desde otro punto de vista.

... y para el que lee estas palabras, algún ejercicio para añadir a la lista?...

domingo, febrero 17, 2008

La violencia en Colombia (II)

Como no he tenido tiempo para actualizar este espacio como me gustaría -la pregunta que plantee aquí hace un par de semanas sobre a quién le pertenece mi tiempo, sigue estando en el aire- aprovecho para seguir con la serie de entradas sobre la violencia en Colombia.

Cuando leo los debates sobre las causas o los responsables de la violencia en Colombia no puedo evitar sentir vergüenza de ver que la discusión no es sobre si es verdad lo que dice el otro, sino que toda argumentación se centra en descalificar, menospreciar o desacreditar a la persona. El debate sobre los argumentos es cada vez más escaso y si seguimos por ese camino, volveremos al mismo punto de partida del que parece nos encontramos hace 60 años a pesar de todos los muertos que hemos visto, pero sobretodo a pesar de todos los muertos que no hemos querido ver.

Sin más preámbulos, el texto.

omchamat

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"¿Por ventura se registran estos hechos entre los salvajes? ¿O siquiera entre caníbales? ¿Qué deidad diabólica cierne sus negras alas sobre Colombia? ¿En qué país del hemisferio occidental o en el mundo entero se registran semejantes crueldades obedeciendo a una consigna infernal? En ninguna parte. Solo en Colombia están ocurriendo tan abominables hechos. Violaciones de mujeres que caen en las garras de estos vampiros de la virtud: profanación y muerte de los sacerdotes; miembros mutilados, lenguas y ojos arrancados, extremidades cortadas por partículas, entrañas abiertas a barbera y machete, cabezas cortadas, pies y rostros desollados; hombres, mujeres y niños crucificados, bienes materiales robados y reducidos a pavesas; templos, imágenes, objetos sagrados sacrílegamente profanados. El infierno en tierra, sin mano fuerte que contenga eficazmente la avalancha y vengue la justicia de tan horrenda manera violada"
Excelentísimo señor Miguel Angel Builes "Pastoral para la Cuaresma de 1951" transcrito por Testis Fidelis. El basilisco en acción o los crímenes del bandolerismo (Medellíin, 1953), p. 109.

"La guerra de hoy es una guerra fría y no se realiza entre dos bandos armados. De una parte opera una fuerza pública que hace la "pacificación" a la manera del general Pablo Morillo en la época de la Reconquista; de otra, actúa una rebelión primaria, elemental, caótica, que devuelve golpes a ciegas y que no aspira a decidir políticamente nada. Todas las clases altas han desaparecido de este escenario, de esta lucha cruenta, de este drama que no da cuartel y que rebasa todas las fronteras de la resistencia humana.
"Hay quien pregunta, ¿por qué se ha perdido el valor de la vida humana?"
"Estamos cosechando la única siembra que han hecho nuestros partidos históricos: en esta sangre derramada, en estos delitos infamantes, en esta crueldad sin castigo, se resume el sentido de nuestra historia partidista. Los verdaderos responsables de este derrumbamiento no son los delincuentes vulgares: es el sistema político que los toma como sus instrumentos, como sus órganos de dominio, que los alienta, que los estimula, que los remunera, que los premia. "Ahí está el pueblo, en ese subsuelo anónimo, invisible a los ojos, fuera de todo horizonte político. Nadie ha querido verlo: los republicanos de todos los partidos han hablado de su soberanía y han escarnecido su incapacidad de moldear y conducir su propia suerte. Le han movilizado para las guerras electorales o para las guerras civiles y le han dejado ahí, al margen de la historia, aislado de una patria que no está presente en sus necesidades, en sus problema, ni en su drama biológico y espiritual.
"Los intelectuales, las élites, los grupos dirigentes, son responsables de esta degradación multitudinaria, de esta renovada mutilación de todos los hombres humildades... Son responsables por su cobardía, por su egoísmo, por su estrechez moral, por su noción deforme de la patria.
"Todos somos responsables. Todos estamos viviendo -conformes, cristianos, fríos, monstruosamente tranquilos- sobre esta herencia de sangre. Lloramos leyendo la María [¿Cuantas lagrimas no se derramaron el día en que gracias al facebook se movilizaron millones de personas en todo el mundo?], pero nos negamos a conmovernos y a detener las aguas negras que corren por debajo de nuestros pies y por encima de nuestro espíritu."

Antonio García, "Prológo" a la novela Viento seco, por Daniel Caicedo (Buenos Aires, 1954; 3ª ed.), pp. 15-43 passim.

"Como epílogo lancinante de todo este tremendo proceso conflictivo que padeciera el país, queda el grito de campesinos antioqueños que así lo estampan en su carta memorable:

"Hijos y padres de familia caen asesinados en la oscuridad de la noche o a la clairdad del día. Unas veces dormidos; ya limpiando sus sembrados o bien transportando sus frutos hacia el pueblo... Multitud de campesinos abandonan, unos sus chozas y sus huertas; otros durante semanas y semanas duermen en el monte sujetos a las inclemencias del tiempo.
"Muchos se aglomeran en poblados, sin pan, sin techo y sin abrigo.
"¿Por qué nos asesinan si nuestro único delito es labrar la tierra, creando la riqueza nacional? Ya no hay cosechas. El habitante de los pueblos empieza a sufrir la escasez de alimentos. ¿Por qué tenemos que abandonar nuestros sembrados, fruto de nuestra tenacidad y paciencia?
"Hombres sin Dios y sin conciencia son esos infernales bandoleros.
"Cadáveres de nuestros hermanos hemos tenido que dejar a la interperie y huir. Hijos agónicos hemos tenido que recoger en nuestros brazos.
Carta de campesinos de Cañasgordas, 4 de julio de 1951, transcrita por Testis Fidelis, op. cit., p. 123

La violencia en Colombia.
Orlando Fals Borda, Monseñor Germán Guzmán, Eduardo Umaña Luna
Editorial Taurus. Bogotá. 2005. pp 132-134


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PD. Muchas gracias por la paciencia de los habituales lectores de este espacio que a pesar de no haberlo actualizado, siguieron pasando por aquí a la espera de nuevas entradas.

viernes, febrero 08, 2008

Seudonoticias sobre la inmigración

Aunque me había prometido no hablar de este tema, la verdad que son tantas las seudonoticias y seudopropuestas que últimamente estoy escuchando sobre la inmigración, que no pude evitar hacer una entrada recopilando esas frases celebres de los seudopolíticos en campaña con la esperanza que de aquí a unos meses o años, las cosas hayan cambiado. Pero la verdad que lo veo complicado.

De todos modos, aquí va un muy breve listado de esas "perlitas políticas". Entre paréntesis aparecen algunas miradas perdidas que no pude evitar hacer:

El PP propone un "visado por puntos" para inmigrantes

Rajoy quiere analizar a los extranjeros según su país de origen, formación académica y capacidad de adaptación para favorecer la entrada de unos u otros.

Pizarro dice que no robar y que no te corten una mano por hacerlo son costumbres españolas
(Como cambian las costumbres españolas, hace treinta y cinco años, tan solo treinta y cinco, si pensabas diferente tenias, como mínimo, la cárcel como sitio para reflexionar, o la muerte misma para descansar).

España es "el país más solidario del mundo" porque es el que más inmigrantes acoge, puesto que el 10% de la población que vie en España es extranjera y esto supone un "esfuerzo tremendo" de acogida
(y lo peor es que muchas personas se van a creer esta "genialidad")

"Aquellos camareros maravillosos que teníamos, que le pedíamos uno cortado, un nosequé, mi tostada con crema, la mía con manteca colorada, cerdo, y a mí uno de boquerones en vinagre y venían y te lo traían rápidamente y con una enorme eficacia"

(tan maravillosos que ya nadie quiere hacer esos trabajos... y quienes los están haciendo??... los inmigrantes. Esto lo dijo la misma persona que está convencido que por el hecho de recibir inmigrantes España es un país solidario. Si no me creen, aquí está el video. Aunque quizás lo que pasa es que este personaje entiende que ser solidarios es vender armas a buen precio a los países en guerra y se le olvida que España es uno de los principales vendedores de armas ligeras a los países africanos.)

Como se me está revolviendo el estomago de leer todo lo que se dice al respecto, prefiero dejar aquí esta entrada. Pero antes de poner punto seguido -seguro que esto no para acá y en próximas entradas volveré a tratar sobre la hipocresía de una parte de los políticos y de la sociedad-, quiero recoger los resultados de una encuesta virtual en uno de los periódicos de mayor circulación de España (La Vanguardia). A la pregunta de "¿Cree que los inmigrantes deben firmar un "contrato de integración"?", las respuestas de 4.095 lectores, que hasta el momento han respondido esa encuesta, son de 70% a favor y un 30% en contra. Por supuesto que por los métodos utilizados estos resultados no son del todo fiables, pero creo que como termómetro de la sociedad, puede ser una aproximación a lo que se siente en la calle, pero que nadie se atreve a defender en público. Ojalá que esté equivocado. Ojalá.

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Mi mirada perdida: ¿Que pasaría si todos los inmigrantes nos pusiéramos de acuerdo para no comprar nada que no sea indispensable para llegar a nuestros trabajos? Es decir: por un día llevar la comida de la casa al trabajo y no ir a comer al restaurante de siempre, por un día no tomar el café en el bar de la esquina, o no comprar el periódico...

sábado, febrero 02, 2008

Porque (no) voy a la marcha del 4 de febrero

El próximo 4 de febrero -a raíz de una iniciativa nacida en facebook de un grupo de colombianos, cansados de las barbaries que desde hace años comenten las FARC- está prevista una marcha simultánea en diferentes ciudades de Colombia y del mundo, bajo el lema de "No más FARC". Como siempre ocurre en un país cada vez más polarizado como Colombia, hay opiniones para todos los gustos y vertientes políticas: los que defienden que no se debe marchar en contra de algo tan genérico como "La Violencia" o "El Secuestro", pues eso podría difuminar el mensaje y por eso tan solo se marcha en contra de uno de los actores (creo que el más visible); también están los que opinan en sentido contrario, diciendo que en la marcha se debe condenar a todos actores del conflicto y todas las formas de violencia. En el medio de esta tormenta de opiniones, yo (¡por fin!) tengo claras las razones por las cuales (no) voy a marchar este 4 de febrero. He aquí unas cuantas de ellas:

NO voy a marchar porque...
  • ... es una iniciativa ciudadana que se ha dejado influir (¿conscientemente?) por partidos políticos y, fuera de eso, está siendo absorbida por los medios de comunicación.
  • ... no creo que las FARC sean "El Problema" de Colombia, creo que tan sólo son el peor de los muchos síntomas de una sociedad enferma.
  • ... cuando alguien dice que no va a marchar se comienza a escuchar una cascada de descalificativos que van desde "es una posición mezquina e insolidaria", "mamerto", "anti-patriota" e "insensible" hasta acusaciones, totalmente irresponsables e irracionales, de estar de acuerdo con las FARC.
  • ... los paramilitares, unos delincuentes acusados de masacres, torturas y descuartizamientos, delitos que son como mínimo iguales a los que comenten FARC, han manifestado su apoyo a esta marcha sin que nadie salte de su trinchera rechazando tal apoyo -uno de estos paramilitares ha confesado haber cometido 1.500 (si, mil quinientos) asesinatos.
  • ... cuando un caminante solitario y sin el apoyo de las instituciones como Victor Moncayo marchó contra el secuestro, fue calificado como un montaje de las FARC.
  • ... nunca se marchó contra los paramilitares.
  • ... algunos consulados colombianos en Europa, envían invitaciones a participar en esta marcha.
  • ... tampoco iría a una marcha contra los paramilitares, el presidente o la oposición.
  • ... está apoyada por el furibismo.
  • ... estoy convencido tarde o temprano nos tendremos que sentar a negociar, entre otros, con esas personas para ver como arreglamos este país, o lo que nos quede de él.
  • ... no todos los familiares de los secuestrados por las FARC van a ir a la marcha. Yo me solidarizo con esos familiares que temen por las posibles represalias.
  • ... creo que el problema de Colombia no son sólo los guerrilleros o los paramilitares que secuestran y matan, sino la sociedad "estratocéntrica" y "urbanofílica" en que vivimos y que permite que desde hace 60 años sigan ocurriendo los mismos delitos contra las mismas personas, mientras que nos embelesamos de llevar en la muñeca la bandera tricolor.
  • ... las FARC son tan sordas, ciegas e inútiles que un mensaje como el de la marcha no lo verán, y si lo ven no lo escucharán y si lo escuchan no lo entenderán, y si lo entienden les importará un pepino.
  • ... muchas de las personas con las que he hablado, piensan que caminar contra las FARC es hacer mucho, otras que es lo único y unas pocas que es lo mejor que pueden hacer por el país.
  • ... creo que Colombia no necesita sólo una sociedad más solidaria, sino más responsable.
  • ... por la simpleza del lema de la marcha.
Ahora bien, SI voy a ir a la marcha porque..
  • ... no solamente tengo que escribir sino también gritar que lo que pasa en Colombia me duele, y mucho.
  • ... ir a la marcha es mucho mejor que quedarse en casa quejándose de la indiferencia de la sociedad.
  • ... es bueno hacer visible a todo el mundo que las FARC no representan al país y así, quizás, evitar que organizaciones de otros países patrocinen o promocionen sus actividades.
  • ... no estoy de acuerdo con las acciones salvajes e inhumanas de las FARC.
  • ... es una demostración de que Colombia no está muerta ni secuestrada por el silencio.
  • ... creo que es una forma de poner en evidencia que, por encima de todo, hay cosas que todavía unen a los colombianos.
  • ... eso demuestra que la sociedad civil, a pesar de su anestesia histórica, puede y sabe utilizar la calle como medio de expresión.
  • ... es una forma de recuperar el "derecho a protestar" del que habla William Ospina.
  • ... es una forma de demostrar que ser colombiano no es tan sólo un acto de fe, como dice Borges, ni una campaña de mercadeo, como nos han hecho creer recientemente, sino también una voz que puede hablar en el medio del conflicto.
  • ... quedaré con la sensación de haber hecho oír mi voz.
  • ... ir a la marcha también es una forma de decir que estoy en contra de cualquier tipo de violencia y no sólo la de las FARC.
  • ... sentiré que hay muchas personas, como yo, que quieren que se acabe de una vez por todas la violencia en Colombia.
... y cuales son sus razones para (no) ir a la marcha?

jueves, enero 31, 2008

Inmigración, políticos y paranoia

Hay entradas, como esta, que se escriben solas y que tan solo necesitan una breve introducción. Son dos noticias publicadas en dos periódicos diferentes de España de hechos aparentemente inconexos, pero que quizás no lo estén tanto. (las negrillas son mías)

Los hechos que aquí transcribo son muy diferentes entre si, pero creo que en el fondo pueden estar relacionados. Uno ocurrió en Andalucía donde en las últimas semanas han desaparecido niños sin que hasta el momento se hayan encontrado los culpables. Esta situación ha generado una paranoia colectiva que se reflejó en la agresión que sufrieron unos inmigrantes rumanos que, literalmente, pasaban por la zona. El otro hecho se enmarca en la campaña política para las elecciones generales de España donde la inmigración, como es de esperarse, es un tema de campaña que puede dar muchos votos. En la publicidad de uno de los candidatos se dice que los inmigrantes venimos por hambre y que aquí no cabemos todos. Esta simplificación de la realidad alimenta la sensación que tiene la sociedad receptora que la inmigración es un problema y no una oportunidad (y muchas veces una salvación).

omchamat

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La jauría humana en Guadalcázar
Perseguidos y agredidos cinco rumanos porque un niño al que preguntaron una dirección pensó que le iban a secuestrar

Fueron a comprar un coche y acabaron con el cuerpo magullado por los golpes. La psicosis desatada en Andalucía por casos como el secuestro de la pequeña onubense Mari Luz se cebó el lunes pasado con cinco inmigrantes rumanos que fueron agredidos presuntamente por una veintena de vecinos del pueblo cordobés de Guadalcázar. El grupo de vecinos persiguió y retuvo a los rumanos en una carretera a las afueras del municipio, según la Guardia Civil, que investiga ahora las agresiones. Les acusaban de haber intentado secuestrar a un menor, algo que no ocurrió.

La alarma surgió de los ojos de un crío de 11 años de Guadalcázar. El chico estaba sentado en la puerta de su casa esperando a que llegara su familia para poder entrar. Un automóvil rojo, en el que viajaban los cinco rumanos, se paró cerca de él. Los inmigrantes querían saber dónde estaba un taller al que habían acudido para comprar otro coche, según la versión de la Guardia Civil. Pero el crío se asustó. Salió corriendo y avisó a un tío suyo.

Entonces, se organizó rápidamente una batida y los inmigrantes fueron interceptados en la carretera A-305. "Dos coches se pusieron delante y otros dos detrás", recuerda Stancio Marin, uno de los cinco inmigrantes que viajaban en el vehículo.

"Nos pegaron", chapurrea en castellano Stancio, el chico de 20 años que se llevó la mayoría de los golpes. El parte médico que guarda en un bolsillo del pantalón señala que sufre varias "policontusiones" en la espalda y la cara. "No me puedo agachar para trabajar". Stancio suele recoger naranjas en el campo y ahora le cuesta hacerlo.

"Se volvieron locos", asegura cuando recuerda el momento en el que el grupo se le echó encima. Stancio está indignado y ayer por la tarde buscaba un abogado para que le ayude a denunciar y tramitar el caso de la agresión en los juzgados.

Según el testimonio de las víctimas, los vecinos golpearon el coche y rompieron un espejo retrovisor del vehículo. Stancio se queja de que un policía local que también llegó hasta el lugar no ordenó a los vecinos que dejaran de pegarles.

Una patrulla de la Guardia Civil fue la que finalmente puso orden y se llevó a los inmigrantes al cuartel. Los agentes comprobaron, con la declaración de varios testigos, el recorrido que habían hecho los inmigrantes durante toda la tarde y concluyeron que contra ellos sólo pesaba el testimonio del chico de 11 años, quien sostenía que le "miraron mal". Los inmigrantes se fueron libres a las tres horas ya que los agentes no apreciaron "la existencia de comportamiento delictivo", según recoge el acta policial. Sólo se produjo una "gran alarma social en el pueblo", recoge el parte de la Guardia Civil de aquel lunes.

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Duran i Lleida y la inmigración

"La gente no se va de su país por ganas sino por hambre. Pero en Catalunya no caben todos". Esa es la frase contundente del señor Josep Antoni Duran i Lleida en varios de los carteles que aparecen en Tarragona y en toda Catalunya. Ese parece ser uno del los pilares ideológicos que hoy muestra Convergencia i Unió ante las próximas elecciones generales del 9 de Marzo.

Como inmigrante que reside en este país y como ciudadano que cree en la democracia y en la igualdad de derechos para todas las personas, expreso mi total extrañeza y preocupación por esta demagógica, temeraria y absurda campaña contra los inmigrantes.

Un cartel acusador como el del señor Duran i Lleida muestra una actitud perversa y falta de conocimiento. Los inmigrantes no sólo vienen por hambre en su país de origen, existen los desplazados por mil razones como puede ser las guerras, la persecución ideológica, religiosa o sexual, los profesionales, estudiantes, etc. Todos ellos buscas una sociedad abierta y libre como lo es Catalunya y no van a un país cerrado y racista como parecen desear algunos políticos catalanes.

Que sepan los políticos de CIU que la gente que pasa hambre, esa hambre de verdad, en pocas ocasiones puede emigrar, el viaje les supone una fortuna imposible. Entonces Catalunya está muy lejos de sufrir una invasión y un exterminio por parte de los hambrientos del mundo, que no haya alarma, esos seres humanos seguirán ahí, muy lejos de los ojos y del sentimiento del sr. Duran i Lleida.

viernes, enero 25, 2008

La violencia en Colombia (I)

En mi reciente viaje a Colombia tuve el privilegio de comprar algunos libros -con los precios que están los libros allí, comprar libros es un lujo- que tenía pendientes: La Voragine, El olvido que seremos... pero en especial iba buscando que desde hace algún tiempo perseguía: La Violencia en Colombia. Un libro desde mi perspectiva no ha hecho más que ratificar la sensación que la puta guerra en que nos encontramos (aunque algunos digan que es una amenaza terrorista), no es una nueva guerra, es la misma guerra, los mismos muertos y los mismos asesinos. Al igual que hace 60 años, los asesinos y los muertos son personas humildes del campo; los instigadores de todo esto, son unos cuantos que se enriquecen desde la comodidad y seguridad que dan las ciudades mientras deciden que se debe hacer con la vida de quienes no ven; al igual que hace 60 años, mientras unos mueren y otros matan, la sociedad da la espalda, y cuando alguien dice que esto ocurre, corre el riesgo de ser condenado al exilio o a la muerte (intelectual o física), como les ocurrió a los autores de ese libro; los desplazados por la violencia son los mismos campesinos de hace 60 años que huían del campo hacia las ciudades en busca de seguridad. Pero quizás hay alguna diferencia que hay respecto a hace 60 años: antes se mataba a machetazos y con armas caseras, hoy contamos con motosierras y armas "made in...". De resto, sigue la misma puta guerra.

En ese libro he encontrado muchas reflexiones que, para vergüenza mía, siguen siendo validas hoy en día. Esas reflexiones las quiero compartir con los lectores de este espacio con una serie de entradas con el mismo nombre del libro de cual se alimentaran. Lo único que busco es compartir nuevas pistas, o mejor, recordar la pista perdida pero marcada desde hace muchas décadas para tratar de sacar el país del abismo en que se encuentra.

Espero que sirva de algo.

omchamat


*** Palabras del ex-presidente de Colombia Alberto Lleras Camargo el viernes 9 de mayo de 1958 ante oficiales y sub-oficiales en el Teatro Patria de Bogotá. (pag. 398)

"Hace tiempo que dije que el país era un convaleciente y que había que tratarlo así, con cuidado, con tacto, procurando no golpearle los nervios, tratando de que no se abran otra vez las heridas, manteniéndolo hasta donde sea posible libre de agitaciones y esfuerzos violentos. esto no es una figura retórica. Es la verdad. Hay en Colombia una crisis social tremenda. Se han perdido las nociones fundamentales de la vida y aún de la más elemental vida social. Hay miseria, cada día mayor, porque no hay seguridad en los campos, porque el consumo baja, porque la producción no encuentra mercados amplios, y porque además no hay dolares para comprar las máquinas, los repuestos, los transportes, los elementos indispensables para mantener la economía, no ya en progreso sino en un ritmo abajo de lo normal. Llevamos casi 10 años de asesinarnos, de combatir sin decisiones últimas, de que mueran soldados suboficiales, oficiales de todas las armas, y millatres de campesinos de todos los partidos y sin partido alguno. Se roba impunemente. Las gentes pierden sus propiedades, su seguridad y sobre todo su esperanza. Nadie cree en nadie. Todos desconfían de todos. El país es muy rico y su economía es intrínsecamente muy fuerte, y por eso todavía hay gentes que prosperan y se enriquecen. Pero se está cavando un abismo tremendo entre los que no tienen amparo y los que negocian y viven amparados. Entre la mayoría de colombianos y la minoría. ¿Cuanto puede durar ese desequilibrio?."


La violencia en Colombia.
Orlando Fals Borda, Monseñor Germán Guzmán, Eduardo Umaña Luna
Editorial Taurus. Bogotá. 2005.

domingo, enero 20, 2008

A grandes problemas, pequeñas soluciones

Mientras escribo esta entrada, por la televisión, por la prensa impresa, por internet, por cualquier sitio donde quepa una imagen y un mensaje, se habla y se cacarean las promesas electorales de las n-simas elecciones de las que soy testigo en España. Así que en ese marco es que escribo estas líneas.

***

No sé desde cuando se viene anunciando que las reservas de agua en Cataluña, y creo que en todo España, tienen unos niveles críticos, pero una búsqueda rápida y sencilla en internet me muestra que las primeras noticias en este sentido son de hace un año. En promedio, los embalses -o pantanos como se llaman en España- tan solo están a un 25% de su capacidad, cuando para estas fechas la media histórica se ha situado en torno al 50%. Esto quiere decir que existe un riesgo real de desabastecimiento de agua. Sin embargo, y para gran sorpresa mía, desde los responsables políticos no he visto el diseño de una estrategia de sensibilización sobre el uso racional de este preciado líquido. Ni siquiera de los partidos que se autoproclaman "verdes" he visto algún gesto importante en este sentido. La pasividad que han guardado las instituciones responsables de gestionar esta posible crisis, me sorprende aún más cuando pienso en las variopintas campañas de sensibilización que he visto en estos seis años que llevo en este lado del charco: "recoja los desechos de su perro" o "Barcelona, la mejor tienda del mundo", tan solo para mencionar un par. Sin embargo no puedo negar que estas dos campañas son importantes, ¿pues a quien le gusta pasear por la mejor tienda del mundo con olorosos desechos pegados a los pies?. En fin. Como en cualquier tienda, hay de todo un poco.

Pero bueno, tengo que admitir que estas mismas instituciones y partidos políticos han planteado respuestas muy coherentes con la sociedad solidaria y responsable en que ellos nos dicen que vivimos: traer agua en barcos desde Francia. Sencillo, efectivo y popular (¿populista?). Son unos genios, hay que decirlo. Pues mientras que ellos garantizan el servicio de agua en nuestras casas, evitan perder votos -los votantes son lo de menos- en medio de esta campaña pre-electoral. Es más, incluso pueden, no me extrañaría que lo hicieran, enorgullecerse de tener respuestas reales a los problemas de la gente. No importa que hace unos años se planteara la misma solución (traer agua en barcos) y que en esa entonces, cuando llegaron al puerto los barcos, tuvieran que desechar toda el agua que traían, pues la pintura de los tanques en que la traían había alterado su sabor. Pero no creo que en esta ocasión vuelva a ocurrir, hoy en día se tomaran las medidas correspondientes para evitar un fracaso como ese, no se nos olvide que estamos en época de elecciones y cualquier error se paga con votos.

En realidad, creo que los políticos hacen todo esto para que los que pueden votar se concentren en pensar con tranquilidad a quien le van a entregar la administración de la ciudad. Pero eso sí, todos les deberíamos estar agradecidos por no diseñar campañas para hacer un uso más eficiente del agua. Que pereza que entre la subida de precios que siempre ocurre en Enero y las compras casi siempre inútiles de la época de rebajas, tengamos que soportar día y noche una campaña que nos diga que el agua es escasa y que es mejor ahorrarla: pues "para eso pago mis impuestos, para que los políticos gestionen bien la ciudad", además, como sugirió un ex-presidente español sobre la medida de hacer controles de velocidad y de alcoholemia en las carreteras: yo ya estoy grandecito para que alguien me diga que debo hacer.

Por eso, desde este humilde espacio, quiero agradecer a los políticos por regalar 650.000 dispositivos economizadores de agua y no decirme que lo mejor es hacer lo mismo con menos agua.

sábado, enero 12, 2008

Colombia paradójica

Me gusta andar, pero no sigo el camino
lo seguro ya no tiene misterio,
me gusta ir con el verano muy lejos,
pero volver donde mi madre en invierno.
Y ver los perros que jamás me olvidaron
y los abrazos que me dan mis hermanos,

No soy de aquí, ni soy de allá
no tengo edad, ni porvenir,
y ser feliz es mi color de identidad.

Alberto Cortéz (una versión de Facundo Cabral en
www.youtube.com)
____

Después de más de un año sin sentir el verde y la inmensidad de las montañas de Colombia, este fin de año pude volver a hacerlo con la tranquilidad de quien sabe que "su tierra" es un punto indefinido (¿inexistente?) entre uno y otro lado del Atlántico. Esa sensación de ser un alma en constante movimiento permite tener una percepción privilegiada del entorno: tus sentidos se vuelven más detallistas, ves cosas terribles en hechos banales, pero en otras ocasiones algunas pequeñas maravillas cotidianas te llenan el alma. Con esos ojos y con esa piel fue mi n-simo viaje a esa esquina de Suramérica que por más que quieras nunca te decepciona, es posible que algunas veces te asuste pero justo después te dará una sorpresa que sin entender porqué, le da un sentido a la vida.

Quizás esa sensibilidad fue la me permitió escuchar en una cafetería del norte de Bogotá los "hechos cotidianos" que contaba una pareja de ancianos que se sentó junto a mi mientras esperaba mi primera changua del viaje:

-... en serio se lo llevó la policía?
- Si, imagínate que iba a por la calle a eso de las dos de la mañana cuando sin saber como ni cuando, se encontró en medio de una pelea con unos desconocidos y afortunadamente paso por ahí un carro de la policía y se los llevó a todos a la cárcel durante una noche.
- ¿Pero sin razón o motivo aparente se pusieron a pelear?
- Me dijo que fue por defender el honor y hacerse respetar, pues el otro grupo los estaba mirando mal.
- Dios mio!!!. Como en pleno siglo 17 cuando se batían a duelo por el honor irrespetado.
- Este barrio ya no es lo que era. ¿Te acuerdas del hijo de la señora que vivía en el apartamento que está encima del mio?
- Si claro, el que estudia en la Universidad A. Muy serio y tranquilo ese joven. ¿Qué le pasó?
- Pues saliendo de un bar, le robaron todo lo que llevaba y al parecer o iba muy borracho o le dieron escopolamina pues él no se acuerda de nada.
- Pero eso no es nada, ¿te acuerdas de mi vecino?. Pues resulta que dejó 5 minutos el carro en la calle mientras entraba a un banco y le robaron el equipo de sonido.
- Increíble, si hace tan solo un par de semanas se le intentaron meter a la casa y...

En ese momento, cuando iba a escuchar el quinto delito del día, llegó mi ansiada changua y preferí disfrutarla sin prestar tanta atención a lo que me rodeaba.

Si, esa es Colombia. Un país donde es difícil entender como en el mismo barrio que ocurre todo eso, media hora antes había entregado las llaves de mi carro a un desconocido, "por si tenía que mover el carro para dar vía a otros", con la mayor tranquilidad; un carro que estaba lleno de maletas con regalos para navidades y documentos personales. A pesar que la conversación de los ancianos me dejó un poco paranoico pensando que mis regalos iban a ser el quinto delito del que tuviera conocimiento, cuando regresé al carro, tal y como yo lo esperaba, no faltaba nada, estaban las llaves de la casa, unas cuantas monedas, las gafas de sol y los regalos. Lo único extraño fue que habían movido el carro del sitio donde lo había dejado.

Esa, y no otra, es la Colombia que extraño. La Colombia de verdad y llena de esas pruebas increíbles de confianza y honestidad en un entorno de inseguridad y paranoia. Una Colombia que me había contado cuatro delitos recientes en menos de 5 minutos y que a pesar de haber confiado mi carro a un desconocido, todo estaba en su sitio.

Sin embargo, y a pesar de extrañarla, esas son las cosas que me cuestan trabajo entender de Colombia. Si uno sale a la calle en el carro, siempre se está pendiente de tener todos los seguros puestos, pero cuando llegamos a un parqueadero, entregamos las llaves del carro a un total desconocido y fuera de eso nos sentimos más tranquilos!... No entiendo a Colombia y quizás esas paradojas sean parte de los motivos para que propios y extraños se apasionen con ella.

Para terminar esta entrada de contradicciones colombianas, mencionar que los últimos días estuve en Iza (Boyacá) en un hotel donde, por cuestiones tecnológicas, no se pude pagar con tarjeta y el efectivo que tenía no era suficiente. Por este motivo el dueño del hotel no tuvo mayor inconveniente en decirme que si quería nos veíamos en el centro de Sogamoso (a unos 10 kilómetros del hotel), donde había un cajero automático, y allí le pagaba el dinero. Lo sorprendente de esto, es que el dueño no tenía ningún, pero ningún dato mío, a duras penas un número de teléfono y mi nombre (que hubieran podido ser falsos). Nada más, ni documento de identificación, ni fianza, nada. El dueño del hotel le bastó mi palabra para dejarme ir con maletas, llaves de la habitación entregadas y carro y sin dejar ninguna garantía a cambio (bueno, tan solo la costumbre del siglo 17 de dejar la palabra empeñada). Según lo acordado, nos vimos 1 hora después para pagarle la deuda de tres noches de hotel.

Comparar es malo, pero no puedo evitarlo. Ahora mientras escribo estas palabras me acordé de alguna ocasión en que en un restaurante de Barcelona en el momento de pagar mi comida me encontré en la misma situación (sin dinero y sin posibilidades de pagar con tarjeta), pero el dueño del restaurante me pidió que le dejara mi documentación como garantía. Era de noche y no conocía la zona; dí varias vueltas buscando el dichoso cajero automático hasta que por fin lo encontré, saqué dinero y pude pagar para recuperar mi identificación. Tengo que decir que mientras buscaba ese cajero en ningún momento me sentí con miedo a ser robado en ninguna de las solitarias calles que recorrí, el único que temía ser robado era el dueño del restaurante.

***
Aprovechando "este momento de efervescencia y calor" patriótico con que está escrita esta entrada, quiero dejar dos canciones que unidas pueden dar una idea de lo ese sentimiento tan extraño que es sentirse Colombiano. Pues como dice Jorge Luis Borges en uno de sus cuentos: "Qué es ser colombiano? -No sé-le respondí-. Es un acto de fe".

Soy Colombiano (Silva y Villalba)
Ciudad pacífico (Ekhymosis - el grupo con el que Juanes comenzó a ser reconocido)

martes, enero 08, 2008

Preguntas sin respuesta

Suena el timbre. Miro por el visor de seguridad de la puerta y pregunto quien es. Me responde una voz monoacorde (no podía ser de otro modo) "Soy Rutina Monótona y vengo a ofrecerle unos productos que mejoraran no solo su presente sino su futuro". Con esa respuesta preferí la curiosidad frente a la confianza y le abrí la puerta.

De alguno de los libros de Kundera concluí que la forma en que nos vestimos es, en si misma, una declaración de principios. En este caso me llamó la atención el color sus prendas: todas eran diferentes variaciones de un mismo gris, eso sí, cuidadosamente escogidas para que ninguna llamara la atención sobre las otras. Ahora que lo pienso en perspectiva creo que una revista de moda calificaría estas prendas como "elegantes", pero mi ignorancia en estos temas la calificó en ese momento como "aburridas". Sin embargo, el tono de voz y sus gestos, siempre pausados, rítmicos y fluidos me parecían interesantes y confirmé que sería, como mínimo, interesante oír sus ofertas.

Le pregunté si quería tomar algo para refrescarse pero tan solo me aceptó un vaso de agua. Después de dar su primer trago comenzó su retahíla sobre las ventajas que tiene contratar los servicios que venía a ofrecer. En mi defensa tengo que aclarar que para evitar caer en la autocomplacencia siempre busco contrastar mis opiniones con quien está al otro lado de mi orilla, así que por eso decidí invitarla a pasar. Muchas veces prefiero hablar con quien no estoy de acuerdo que con aquel que coincide con mis opiniones; del primero puedo aprender, con el segundo, casi siempre, tan solo puedo reafirmar mis opiniones. Es decir, cuando hice entrar a Rutina a mi casa era consciente que estaba haciendo. Tenía sentada en mi sala una de mis grandes contradictoras.

Los productos que me ofrecía eran más bien conocidos: relojes, agendas y compromisos (a pesar que todo estaba relacionado con horarios en ningún momento mencionó "más tiempo"). Los beneficios de incorporarlos, junto con un paquete de servicios que incluía la gestión de mi tiempo, eran indudablemente provocadores: tranquilidad, una vida planificada, ordenada y predefinida. Todo me sonaba a tener una vida "prefabricada". Pensar que a partir de ahora era posible vivir en un mundo de certezas, algo que no concebía hasta hace poco, era muy tentador. Su conversación -no digo "nuestra"pues para conversar se necesitan como mínimo dos personas- estaba pensada para seducir al más incrédulo. Pero por encima de todas las ventajas que tendría contratar sus servicios, la que más me llamó la atención fue la posibilidad de disfrutar de un mes de vacaciones cada año durante el resto de la vida.

Hasta este punto tengo que reconocerlo, cada vez me iba convenciendo más y más. Como las promociones de centros vacacionales, todo era maravilloso y relajante. Pero también como en esas promociones, era necesario hablar del costo. En este punto la voz de Rutina se volvió más suave, las frases más ambiguas y menos descriptivas, pero eso si, sin mostrar el menor resquicio de duda. Una vez que me recordó los increíbles beneficios de sus servicios, su conversación, de nuevo la de ella, fue, más o menos, como sigue:

"Como usted sabe en este mundo no solo somos lo que queremos ser ni como nos sentimos, somos cada vez más como nos ven. Así que nuestros productos se encargan de la tercera parte, es decir de la imagen que usted proyecta, para que en sus tiempos libres se dedique a cultivar su ser interior mientras nosotros nos encargamos del resto. Para esto le proponemos un programa donde en lugar de distribuir sus horas libres diarias a lo largo del año, usted nos entrega este tiempo, y se lo concentramos en un mes donde no tendrá que preocuparse de nada, para que así pueda tener tiempo para cuidar su yo interno mientras nos encargamos de diseñarle un destino exótico que le permita transmitir una imagen adecuada a su perfil. En últimas, lo que le proponemos es optimizar su tiempo libre, pues usted bien sabe que bienes tan preciados como el tiempo, se aprovechan mejor cuando están concentrados y no dispersos."

[en este punto me asusté mucho pues no sabía que estaba perdiendo mi tiempo disfrutando de pequeñas cosas todos los días]

"Para poder acceder a nuestros servicios, usted tan solo nos tiene que firmar este documento en el cual se compromete a trabajar al rededor 11 meses al año, con ocasionales días de descanso acordados mutuamente y con recompensas esporádicas tales como vehículos y aparatos eléctricos que permitirán reforzar la imagen que usted proyecta. Al final de los once meses, usted podrá aprovechar todo el tiempo libre acumulado recorriendo el mundo gracias a nuestra extensa red de servicios durante un mes completo y sin preocuparse de nada...".

En este punto ya no quise seguir escuchando las ofertas que me estaban ofreciendo. Tenía trabajo que adelantar y no podía dedicarle más tiempo a una propuesta que no iba a aceptar. Le dije que lo sentía pero que no me interesaba y le recomendé visitar a un par de conocidos. Ella, al parecer estaba acostumbrada a que la despidieran de esta manera, pues su tono de voz se adaptó al mío y me hizo sentir que esta súbita despedida era parte de su conversación. Sin saber cuando ni como, me encontré enredado en su discurso y era ella la que dirigía la caminata hacía la puerta, hacía la puerta de MI casa. Mientras ella me despedía en el rellano de MIS escaleras (no olviden que ella era la que manejaba la situación), me dijo "mire, aquí le tengo el contrato piénselo con calma, y si se convence fírmelo y lo envía a la dirección que aparece abajo. Pero antes de marchar, y abusando de su confianza, quiero hacerle una pregunta que le ayudará a saber si le conviene este contrato: "¿hay alguna diferencia entre lo que le ofrezco y la forma en que usted vive?". De nuevo muchas gracias por su atención, y estoy segura que nos volveremos a ver". Sin decir más, se fue con una sonrisa en sus labios.

***

Como este relato se está haciendo muy largo, tan solo quiero mencionar que el contrato lo tengo aquí al lado mío. He reflexionado mucho al respecto. Al comienzo pensé en desecharlo y tirarlo a la basura. Sin embargo, el contrato sigue ahí. No he podido olvidarme de él, pues todavía no he logrado responder a la pregunta que ella me hizo mientras me despedía en mi propia puerta.

____

PD. Después de tres semanas desconectado de internet y cualquier artilugio de comunicación, vuelvo con este ejercicio de pelearme con las palabras. Espero poder seguir actualizando este espacio al menos semanalmente.
omchamat
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